viernes, mayo 18, 2007

Busetas


El transporte privado en Bogotá está dominado por los taxis, casi todos mínimos, y las busetas. Las busetas son estos pequeños autobuses privados que recorren la ruta que el dueño decide escribir en su frente. Las busetas paran a cargar o descargar allí donde se les pide y la leyenda dice que se pueden desviar para acercarte donde necesitas. Las dirigen un conductor y un ayudante que llama a la gente desde la puerta y cobra.

Hay dos tipos de busetas, las normales y las ejecutivas. Las ejecutivas no admiten pasajeros de pie. Suelen ir pintadas en colores vivos, a veces con luces azules o antenas luminosas. Muchas de ellas, en vez de ser furgonetas adaptadas, son modelos especificamente diseñados para esta función.

jueves, mayo 17, 2007

En Colombia


Pues llevo ya cinco días en este pais de reputación titubeante y la verdad es que todo se ha dado bien. La comida buena, el hotel amplio ("¡pero si esta habitación es más grande que mi piso!", ha exclamado el compañero), el trabajo productivo y el clima monótonamente primaveral.

Eso sí, las cosas están ahí. Leer el periódico es un ejercicio matutino de astringencia. O llegar en avión.

La empresa ha cambiado hace poco sus normas de seguridad. Al salir de la terminal del aeropuerto debiamos buscar una persona con un cartel con un nombre clave que no viene al caso. NO debiamos dirigirnos al que tuviera un cartel con el nombre de nuestra multinacional (Las implicaciones de esta advertencia son realmente inquietantes. O los malos son muy malos o los jefes de seguridad son realmente retorcidos)

Al salir de la terminal y como es lógico sólo había un chaval, sosteniendo el logotipo de nuestra multinacional. Momento de pavor. ¿Acabariamos pasando la noche en un campamento en medio de la selva? ¿Tendría que venir Russell Crowe a por nosotros? Por supuesto que no. Con un par de llamadas aclaramos el error y el chico nos llevó sin más problemas al hotel.

El pais debe de estar cambiando y aunque los periódicos no se enteren ahí está la macroeconomía. La moneda se está revalorizando día a día quizás debido a la fortísima inversión extranjera.

viernes, mayo 11, 2007

El Papa en Barrafunda


Salimos del trabajo y nos encontramos la calle bloqueada, los conductores fuera de sus coches. Los policías están cerrando la c y la gente se apiña espectante debajo del "elevado". Por fin pasa el Papa Bento XVI de vuelta de su misa en el estadio de Pacaembu.

jueves, mayo 03, 2007

Me estoy perdiendo lo mejor de mi vida

Me perdí la boda de Letizia (a las tantas de la madrugada, en la cama del hotel, con resaca, la penosa transmisión de TVE Internacional). Me perdí la muerte de Carmina Ordoñez (creía que era una errata de elmundo.es, al volver me extrañó no ver los pendones negros ondeando por el aeropuerto). Y me pierdo la prisión de la Pantoja. Me lo cuenta un compañero descojonao en medio de una reunión diciendo que era un chiste. Y yo aquí, al otro lado del mundo.es.

miércoles, mayo 02, 2007

Pequeña Miss Sunshine

He visto Pequeña Miss Sunshine y salgo reconciliado con la mediocridad, incluso con la mía.

En el templo budista


El Señor T. nos invita a visitar un templo budista en las afueras de Sao Paulo. El señor T. es budista. Mientras esperamos al autobús T. nos cuenta un poco de sus creencias: la salvación individual a través de las obras, la búsqueda del karma por la supresión del deseo, etc... Me parece interesante ver los paralelos con el catolicismo, que son innumerables (los santos, las oraciones, los monjes, incluso las colectas)

El templo es muy completo. Tiene jardines, patio, sala principal (como la "iglesia"), sala funeraria, librería, restaurante, aulas, administración y tienda. Su estilo es chino, sus fundadores proceden de China.

Nos invitan a participar en una meditación junto a muchos otros visitantes. Me descalzo (algo tienen que ver las religiones orientales con lo de desacalzarse, quizás el olor a pies tenga efectos alucinatorios), cruzo las piernas (se me duermen) y me concentro en mi propia respiración siguiendo las instrucciones de una monja china. Sólo consigo concentrarme a tramos de pocos segundos. Acabada la meditación se los concurrentes hacen innumerables preguntas a la monja que a veces se recrea respondiendo de manera un poco enigmática. Veo a mis compañeros sinceramente ilusionados.

martes, mayo 01, 2007

Solidaridad callejera

Este pais parece dividido en dos partes. Por un lado está "Brasil" propiamente dicho: los ricos, los pobres y los de por enmedio. Y luego están "os marginais", los que viven en las favelas o tirados en la calle. Son como dos paises paralelos que casi no se comunican, entre ellos hay mucho miedo y muy poca solidaridad. Es un poco deprimente.

Hoy he visto algo nuevo. En el semáforo que hay frente al parque de Ibirapuera, al lado de un escaparate de helicópteros para particulares, vive o pasa el tiempo una señora con sus dos niños. Parece que saca algo de dinero limpiando los parabrisas. Cuando cruzaba he visto que un coche pequeño se ha parado y una chica joven, de clase media, le ha dado a la señora un paquete que parecía de comida. Esto ha sido esperanzador.

(Me quedo pensando ahora que sería inaudito si un seatón español le hiciera un regalo a los gitanos rumanos que limpian o rayan los parabrisas de los coches. Supongo que en el fondo se trata de lo mismo y que nosotros no somos quienes para dar lecciones de solidaridad oyendo a Carlinhos Brown)

lunes, abril 30, 2007

Señores grafiteiros


El texto en la valla de la obra en la Avenida Paulista dice:

"Srs grafiteiros, artistas, cartazistas:

Contribuímos mensalmente para reconhecidas entidades assistenciais, doando o dinheiro que seria empregado na repintura deste tapume.

Voces serao parceiros destas açoes, nao grafitando nem colando cartazes neste tapume.

Os comprobantes destas açoes estao no escritorio da obra.

Outras informaçoes Tel: xxxxxxx"

(Y como se olvida uno de la familia que vive en la acera un poco más allá a la derecha, y de los críos que en el semaforo anterior hacen malabares con cuatro pelotas de tenis)

sábado, abril 28, 2007

Zipi y Zape

En el hall-bar del hótel hay siempre (o casi siempre, al menos toda la tarde y noche) dos putas. Toman café, charlan, hablan por el móvil, leen o miran por la ventana mientras esperan algún trabajo. Como una va teñida de rubio y otra de negro azabache siendo en lo demás indistinguibles las llamamos Zipi y Zape y uno de nuestros temas favoritos de conversación es su metafísica putil.

Como las putas nos ven llegar todas las tardes con los portatiles (nuestra vida y nuestra esclavitud) enmochilados a la espalda y nuestro aire de postadolescencia ingenieril han dado en motejarnos "as Tartarugas Ninja", siendo la traducción innecesaria.

(Un fenómeno extraño la reciprocidad del juicio, "el ojo que ves no es...". Nosotros motejamos a las putas y las putas nos motejan a nosotros y ambos nos miramos con una mezcla parecida de desdén y curiosidad, dejando aparte los posibles intereses comerciales que no hacen al caso en este post. Será algo parecido a que pasa cuando el juez juzga al reo mientras el reo también juzga al juez, e incluso le condena si le apetece. La única diferencia es quien paga la nómina de los policías de la sala)

jueves, abril 26, 2007

Picanha fatiada


Lo mejor que tiene el jet lag (decir que lo único sería demasiado radical) es ver como el propio cuerpo también cumple las leyes de la biología de un suplemento de salud y cada día me despierto una hora más tarde. Hoy ha sido a las cinco. Espero que mi cuerpo se porte con la misma previsibilidad científica cuando esté en las manos de los médicos.

El madrugón me ha servido para descubrir frigolitos de tamaño modesto, como un centímetro, sobre la cama. Analizando su origen he descubierto que los despide el aparato de aire acondicionado al apagarse.

Ayer fuimos a cenar al Juarez, un bar bastante famoso en la ciudad. Está lleno, y eso que es Miércoles. Esperamos media hora para sentarnos. Tomamos picaña fileteada que tenemos que freirnos nosotros mismos sobre hornillos, otra vez el tema éste de la restauración tipo Ikea, hágaselo usted mismo, a medio camino entre la culinaria seria y mis primeras cocinitas. Las cervezas (chopps) las sirven en vasos parecidos a los de las cañas de Madrid, algo más grandes. La espuma es menos consistente que la madrileña pero el sabor más agradable.

miércoles, abril 25, 2007

Jet-lag en Sao Paulo


Me he despertado a las 4, que para mí serían las 9 y ya no conseguía dormirme. Cosas de la edad y del jet-lag. Esta debe de ser la causa de la precariedad de las conquistas europeas en América, que hasta que a los conquistadores se les pasaba estaban medio atontados y los indios, los criollos y Simón Bolívar se aprovechaban.

Además estoy agotado, lo cual es lógico después de hacerme todo el viaje a pie. Porque no nos engañemos, el business-case de las compañías aereas es hacerte viajar a pie.

Primero sales de Barajas (tú crees que entras) y llegas hasta la mitad de camino de Sao Paulo a base de trenes, cintas transportadoras y caminar, cargado como un burro con un equipaje que en ningún caso se puede llamar de mano. Entonces te suben en un cubículo ruidoso donde te dan de comer el almuerzo de la señorita Pepis. Y luego tal cual te bajan y recorres la otra mitad del recorrido de nuevo a pie, en escalera mecánica, cinta transportadora y lo que sea cargado como un mulo con esos bultos que es imposible llevar en una mano.

La botella de Gran Reserva

Gran Reserva Viña Ardanza 1997, destruída en el control de la T4. La leyenda empresarial que decía que una botella de vino del bueno cerrada podía pasar (un musulmán devoto nunca emplearía una bebida alcohólica para camuflar sus armas de destrucción masiva) ha resultado ser falsa. La botella (un regalo de esos de jefe para jefe, como un bosón de la física directiva) se lanza (con sumo cuidado, todo hay que decirlo) a un contenedor amarillo.

Este asunto, aparte de caro, me resulta tremendamente romántico. En el zoco de una antigua ciudad caravanera, rodeada de inmensos desiertos, un oficial inglés o británico camuflado con una larga barba, chilaba y turbante, escucha de labios de un eunuco fugitivo. El eunuco le cuenta los terribles planes de los archivillanos (Bin Laden, el doctor No) para destruir un vuelo de Ryan Air a Málaga con liquiditos metidos en botellas de champú. El oficial huye al galope para transmitir la vital información, aunque en su huida pierde le vista (cegado por el sol o por la espada incandescente de un verdugo tártaro) y tiene que ser rescatado por un antiguo compañero suyo, huido por cobardía y refugiado en una fábrica de centrifugadoras de lechuga para vender en los todoacienes occidentales. Con este acto heroico el fabricante de centrifugadoras de lechuga consigue la mano de Lady Pamela Hamilton y los 400.000 acres de tierra en el Thonthorronshire junto a su colección de fustas sado-maso.

jueves, abril 19, 2007

La Matanza de Virginia

Todas las matanzas ocultan una historia. La señorita M. opina que aquí se oculta una historia de amor (y celos). Según ella este chico encontró en un dormitorio juntos a una chica, de la cual estaba enamorado platonicamente, y a un chico. Los mató y luego se dejó llevar por la furia asesina. Sería algo así como un Menelao pequeñito y coreano, nada que no haya pasado antes.

Lo que es importante es que los americanos aprendan varias lecciones de una vez por todas:
- Lo primero el control de armas. Si cualquier otro estudiante hubiera llevado esa mañana un arma de calibre medio, semiautomática, idealmente un rifle de asalto, la tragedia no hubiera sucedido.
- Las universidades españolas pueden ser peores pero eso sí, son más seguras. Ningún estudiante español tiene iniciativa o capacidad de planificación para montar un lío así, en plan Menelao pequeñito.
- En tu lugar de trabajo identifica y controla siempre, siempre, a los individuos susceptibles de ser arrastrados por la furia asesina. Procura no darles la espalda.
- ¿Para cuando una normativa sobre puertas a prueba de balas?

martes, abril 17, 2007

Violencia de género y matrimonio

Hace unos años, cuando se empezaron a hacer recuentos de escabechinas domésticas surgió una polémica bastante estúpida sobre quienes mataban más, los casados o los arrejuntados. He estado mirando los necrocensos de El Mundo y encuentro que de 67 muertas 30 fueron asesinadas por su marido y 20 por su pareja.

En España, según las estadísticas, de cada 100 parejas 88 están casadas y 12 no. Por tanto si una mujer se casa con su pareja sus probabilidades de sobrevivir se multiplican por cinco (aprox).

Vale, es cierto que hay una pequeña trampa y es que he contado a todos los "novios" como "parejas de hecho" cuando el español ahí tiene una cierta ambigüedad, espejo de la propia vida y no logramos tirar rayas semánticas en el amplio espacio que va desde cogerse de las manitas en un parque a presentarse vestidos de Domingo en el juzgado o en el altar, whatever.

Como nota morbosa, de las demás muertas 10 lo fueron por su expareja y 6 por su exmarido. No he contado a una inglesa que, según el marido, le había pedido que la matara (yo es que me fío de la gente)

miércoles, abril 11, 2007

Contra el RACE


¡106! ¡Casi llegamos a la cifra mágica de los 110!

Como en tantos otros problemas la solución a los accidentes de tráfico me parece obvia: limitadores de velocidad, tacómetros con GPS, bloqueo del coche asociado al cinturón de seguridad, cobro de multas en el acto y sin apelación, quitar la Fórmula Uno del horario infantil...

Claro, ésto no se puede hacer porque el RACE y el "Autopista" se te echan encima

Pero ¿porqué el RACE en este pais es un lobby que (señorita M. dixit) riete tú de la Asociación del Rifle y la SGAE juntos? Pues sólo hay una explicación: porque a los españoles (o a la mayoría de los españoles) les gusta usar las carreteras como pistas de deporte y los que se matan es que eran idiotas.

Las revistas de coches deberían ser el segundo mejor argumento contra la democracia participativa.

Nunca es lupus.

martes, abril 10, 2007

El Francés


Cuando estábamos sacando el paso del convento de las Adoratrices empezó a soplar un viento fuerte desde el otro lado del Ebro. Los portadores oteaban el cielo con ojos de campesino experto: "Ya viene el Francés". "Ya está en Mendavia". A los pocos minutos el viento se recrudeció cerrando de golpe las puertas del huerto que casi tiran a dos monjas al suelo. Empezaron a caer gotitas. "¡Metedlo de vuelta al convento!" "¡Cubridlo con plásticos!". (La figura, un Cristo Cautivo, es nueva y bastante cara). No nos volvimos adentro pero un par de cofrades subieron a las andas a envolver al Cristo con plásticos y celos.

Al rato dejó de llover. Un hermano se subió de un salto a las andas para quitarle al Cristo su embalaje y evitarle la vergüenza de presentarse plastificado en la Plaza del Mercado, que es el punto de reunión de todos los pasos, bandas y cofradías. El hermano llevaba un cúter. "¡Usalo con cuidado! ¡Como si fuese un bisturí!" "¡Ponle las potencias bien tiesas!".

La procesión discurrió sin problemas. Como todos los años el momento más bonito fue la salida de la plaza por la Calle Mayor, abarrotada de gente, con las cigüeñas volando entre las torres de la Catedral y el viento oliendo a primavera.

Cuando ya llegábamos al tramo final empezó a llover de nuevo pero esta vez con fuerza. Con prisas y nerviosismo pusimos las ruedas y guarecimos el paso donde buenamente pudimos, en una galería en los bajos de un edificio, entre una tienda de muebles, una academia de idiomas y una oficina de la seguridad social. Allá nos metimos todos los cofrades, el público y el Cristo a ver como caía la lluvia fumando un cigarrito. La escena era curiosa y los viandantes, de vuelta a sus casas, se paraban a sacarnos fotos con el móvil.

El Hermano Mayor se fue a por la furgoneta de su negocio para llevarse la figura de vuelta al convento sin riesgo de humedades. Los demás bajaron al Cristo (moreno, de tamaño natural, bien parecido) de las andas, lo colocaron allí en medio de la tropa y aprovecharon para sacarse fotos con él, cogiéndole de los hombros como si fuera un cofrade más. Llegó un guardia municipal y me preguntó quien era el jefe "Pues en principio el moreno alto del centro" dije señalando a la figura "pero no sé si le responderá." El policía se volvió al coche patrulla, a tocar la sirena para entretener a los niños vestidos de hábito y capuchón.

Por la calle, mientras tanto, pasaban a toda velocidad las cofradías, los Cristos y las bandas de tambores, cada uno en una dirección, en un caos de desfiles morados, blancos y rojos.